Consejos Lira: la ceguera de la redacción + conteo de final de temporada de la novela: Los hechiceros en Ecuador
Buenas, buenas; estimad@s lector@s de Mundo Lira. Espero que se encuentren muy bien.
Estamos viernes y otra semana más se fue. Gano el No en las elecciones de la consulta popular y al Nobita ni a sus dirigentes les ha gustado el resultado. Hubieron despidos en la asamblea, también videos de acusaciones y amenazas en redes sociales de gente ardida de la derrota del a los que no votaron Sí, para que hagan lo que se les da la gana en base a sus preguntas tramposas/ambiguas y jodan igual al país. Y otros de conciencia que dieron argumentos razonables para haber votado por el No.
La gente que votó por el NO se dio cuenta de todas las cosas terribles que suceden con Noboa en su presidencia hasta ahora: se dedica a hacer pantallazo con bonos y becas, desvía de fondos y pagó deudas familiares (de los Noboa, el caso de los niños de las Malvinas (los niños que fueron golpeados, torturados y quemados por 16 militares sin corazones), La gente indígena, ganaderos/agricultores amedrentados y asesinados por la fuerza armada (¡Que se supone que no estaban preparados para combatir la delincuencia! ¡Pero mira! ¡Para atacar contra su pueblo son la élite de la élite!) que al parecer no es necesario poner bases militares, solo necesitan capacitación y reconocer quienes son los enemigos.
Ni hablar de las mentiras y pantallazos para que el pueblo y los de afuera crean que todo está bien, cuando el país se desangra cada día, cada hora, cada minuto... Pura gente ardida, ciega, acomodada, despilfarradora de bienes y egoísta que dice que condenaron al país por oponerse a aceptar sus preguntas tramposas... Bueno, me refiero a esos pelucones, esos riquillos que no tienen que preocuparse por nada y gastan 200 dólares diarios sin ninguna preocupación del mañana ni de la economía que esta cuesta abajo. En fin, solo son comentarios míos acerca de lo que sucede en nuestro país. No es necesario tomarlo a pecho.
Por mi parte he estado bastante ocupada con asuntos personales y de casa, encargos y acompañar a mis padres a consulta/trabajo, además de caerme un trabajito express; Apenas he trabajado con los temas para el blog, otros proyectos personales y la novela experimental de Los maridos de Eiden y sus desvarios mágicos con mi becario Chaddy, que por cierto, esta noche subiré el último capítulo de la primera temporada en la plataforma de AO3.
De este último, ayer recibí un comentario en inglés de un@ usuari@ sobre lo creativa y divertida que es la novela experimental con los personajes del NU: Carnival, inclusive me pregunto: Con tantos maridos encima y su padre metiche, ¿cuándo Eiden tendrá tiempo para él? Yo le respondí en el comentario de agradecimiento y apoyo a mi obra que ese es el chiste, Eiden nunca tiene tiempo para él, es más, con el resto de temporadas que se vienen (planificamos 6 temporadas con el maje de mi becario Chaddy) no tendrá ni tiempo, ni privacidad, ni nada porque todos sus problemas y de su familia se le viene encima (la misma sinopsis lo dice).
Actualmente, Chaddy estamos trabajando en la temporada 3, capítulo 7: Survival del deseo III y avanzamos muy lento por nuestras ocupaciones y vidas personales, sobre todo porque incorporamos al personaje de Rin a la historia y le estamos dando nuestras propias matices sin quitarle su personalidad base. (Hace dias conoci al canon en la historia y el personaje está bien safado del coco).
En fin, el tema principal de esta semana se trata sobre la ceguera de la redacción, algo que a todos nos sucede al momento de redactar alguna cosa, inclusive un comentario para pelear en los grupos del facebook. Originalmente hice este texto para el blog académico del CEAT: Centro de Escritura Académica y Traducción, de la UArtes, con el fin de dar consejos prácticos de escritura y corrección en un formato que apele la atención directa del público.
Se los comparto porque este blog no es solo para escribir de lo que sucede en mi vida personal y para hablar de los fanfics sobre el juego de hombres encantadores y traumados que conocí hace nueve meses.
Sin más que decirles, les dejo el texto para su lectura. Es corto, pero bastante sintético en su información.
No les sucede que, apenas terminan de escribir un texto para una tarea importantísima, pasan de inmediato a la revisión al contar con poco tiempo de entrega. La redacción de todas esas ideas y conceptos extravagantes con sus evidencias justificadas para probar tu punto a favor o en contra del tema principal te tomó más tiempo de lo esperado.
Semanas después, te llega la calificación de la tarea. Te sorprendes cuando ves que el docente ha colocado una puntuación baja en el casillero de corrección gramatical, y por correo te envía el texto acompañado de anotaciones y señalizaciones de los errores que a Word, ChatGPT y a tí se les pasaron por alto al momento de revisar el texto.
Eso te ha desanimado completamente, ¿verdad?
Comienzas a pensar que si hubieras dedicado tiempo a revisar con seriedad tu texto para encontrar esos errores desapercibidos, no hubieras puesto en duda tu capacidad para escribir textos impecables. Sin embargo, puede que tengas otra oportunidad de hacer bien las cosas en la próxima vez que presentes un texto de cualquier índole sin ningún error de redacción.
No olvidemos que la corrección de cualquier tipo de texto es un trabajo demasiado exigente que requiere toda tu atención y dedicación para que el texto adquiera calidad y sentido. Eso significa que no debes tener ningún tipo de distracción con absolutamente nada y puedas detectar esos errores tan rápido como en día de descuentazos en tu tienda de artículos varios preferida.
Y, si eres ciego/a para detectar los errores de redacción (como yo), te compartiré algunos consejos que me han ayudado a mejorar mis trabajos. Espero que a ti, querido lector/a, te sirvan de maravilla.
1. Apenas termines de redactar tu texto, no comiences enseguida a corregirlo. Lo ideal es dejarlo serenar por tres horas o por un día. Eso sí, procura volver al texto antes del tiempo de entrega para evitar contratiempos y que te saltes algunos errores.
3. Una forma divertida de identificar los errores que vas encontrando, es usar diferentes colores de rotuladores para diferenciar la gramática y puntuación por categorías y tipos. Si no te sientes cómodo/a con este método, sólo corrige directamente.
4. Si encuentras excedentes de palabras o ideas repetidas que amenazan la coherencia de los enunciados, opta por modificarlas o eliminarlas para que el texto sea más claro y directo.
5. Revisa tu texto con las correcciones hechas. Te recomiendo leerlo en voz alta para comprobar que todo esté bien y todo esté correcto. Si aún persisten los errores en la escritura, opta por separar los párrafos por renglones o campos para que sea aún más fácil la detección de errores.
6. Por último, haz otra revisión de la gramática y ortografía en voz alta. Si estás convencido/a de que tu texto está listo para subirse y presentarse, lo has logrado.
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Y este es el consejo Lira de la semana. ¡Espero que les haya gustado y nos vemos en la próxima!
¡Besos!
Lira

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