-imagen original sacada de El viaje de las dos lamentaciones: Reminiscencia de El Gran Cacao- Hola, hola; estimad@s lector@s de Mundo Liral, espero que se encuentren muy bien. ¿Cómo se sienten en el penúltimo día del mes de marzo? El tiempo pasa rápido, demasiado rápido y Lira está aquí una vez más para intentar sacar el chiringuito adelante, aunque no me solicitan ni una mosca. Ando ni bien, pero tampoco mal, arreglandomelas como puedo. Les cuento que el fin de semana por fin me puse a trabajar y terminar un capítulo que tenia pendiente de un proyecto/práctica secreta de una shipp que me gusta mucho, pero a las fuerzas e insistencia de las voces de mi cabeza. Nambre, ellas me insistían de ya terminar con lo que empecé, aunque no tenia ganas. Este grupo imaginario de clientes me decían: solo agrega una que otra cosa y arreglalo (ya estaba pre-escrito), me amenazaron con su onmipresencia, con armas y una playlist de José José para que amarre, según aquellos, la inspiración. A...
Buenas, buenas; estimad@s lector@s de MundoLiral. Espero que se encuentren muy bien. Estamos viernes, final de semana. Uff, el tiempo se va muy rápido. La otra semana estamos en abril. Y nada, aquí varada en medio de la nada, aferrándome a lo que tengo y buscando las formas de sobrevivir con señales de auxilio hasta ver tierra a la vista o algún barco me vea y se apiade de esta naufraga. Si no sabe, estoy siendo metafórica con mi situación de encontrar empleo. Aunque claro, esta metáfora es todo un cliche. En fin, hoy traigo una anécdota que merece ser compartida y registrada en el blog. Como ya se darán una idea en el título, les contaré una historia interminable que trae consigo un largo historial de derrotas, traiciones del repelente y alergias dermatológicas que duran por días. Y de paso, a exponer a mis enemigos eternos y jurados que son reales: las arenillas. Pongase comod@s, traigan botanas y pelen bien esos ojos que vengo hasta con ficha técnica de mis enemigos ...