La entrada de hoy se tratará de un recuento de cómo fue la semana anterior y que es la razón por la cual no he publicado la entrada de la segunda parte del segundo día del FIL (ni siquiera he empezado a redactar).
Comencemos con el arduo trabajo que tuve en toda la semana. La clienta de pedagogía me contacto el día viernes para que le realice 40 planificaciones de refuerzo para niños con TEA más diseño de prueba de diagnóstico. Me emocione, pero no debía cantar victoria aún. Estuvimos tres días ajustando el precio con relación a la cantidad de trabajo que es realizar un plan de actividades de refuerzo y, por supuesto, al presupuesto que ella disponía. Al final quedamos en un acuerdo de pagarme la mitad del saldo y a las 18 PM del martes comencé a organizar los temas y los componentes de cada tabla.
Esa noche avance las primeras cinco planificaciones, sin embargo, luego de tomar una ducha para irme a la cama a jugar con en el bosque de los gatos (Cat&Soup), a la estilista (SuitU) y los carnavaleros (NU:carnival) antes de irme a dormir, me llega un mensaje de la clienta con todo y archivos de una emergencia que consistió en realizar tres ensayos críticos/reflexivos sobre La educación socioemocional y sus metodologías, cuyo plazo de entrega era para el día siguiente y se les pasó por alto al estar muy ocupadas con las prácticas.
"Hijole", dije para mis adentros al leer el mensaje de la clienta. Al principio me dio colapso mental y angustia, pero rápidamente me compuse diciéndole que le aceptó el trabajo, pero le comente que me atrasaría un dia en la entrega de sus planificaciones. Nuevamente acordamos un precio por los tres ensayos y me deposito enseguida el 90% del saldo. Mientras jugaba, me puse a organizarme mentalmente con los ensayos. Tenía que leer tres textos de 20 páginas y de esos tres debo desarrollar el ensayo de acuerdo a las indicaciones. Decidí hacerlos con tres estilos distintos sin perder la estructura de que es crítico/reflexivo.
Apenas me levanté de la cama al dia siguiente, le expliqué a mi madre que hoy no podia cocinar por el trabajo de última hora que salió con la clienta; se lo dije mientras me preparaba algo rápido para desayunar. Ella medio me comprendió, pero me dijo que no iba a interrumpirme; y cumplió porque ni para comer me llamo. Me arregle/asee, deje listo el menú que la nieta de ella iba a preparar y me fui directo a mi área de trabajo en eso de las 10 AM.
El jueves y viernes me dedique a trabajar y corregir en el proceso las 35 planificaciones pendientes, con una que otra distracción y quehaceres familiares durante el trabajo. Ambas tablas de 20 planificaciones para estudiantes de 4to con temas de 2do de lengua y literatura estuvieron listas para el viernes en la noche antes de irme a preparar la cena. Se los envié a la clienta y le pedí que revisara antes de enviar (consejo primordial cuando se entrega algo y el cliente debe evaluarlo para dar su aprobación). Ya no más me quedarían las pruebas de diagnóstico, que las realizaré en Canva.
Luego de ocuparme de la cena, vuelvo a mi escritorio donde deje el teléfono y al revisar las notificaciones, me llega un mensaje de una persona desconocida. Lo abro y me pongo a leer. Se trataba de un cliente al que fui recomendada por la nieta de mis padres. El cliente solicito mi ayuda para realizar sus tareas escolares por falta de tiempo (el cliente es taxista). La nieta y mi madre me dijeron de quién se trataba y acepte. Al decirle que aceptaba su solicitud, el cliente me explicó en audios su situación actual respecto a su bachillerato en línea y me paso la actividad a realizar. Revise las actividades y vi que eran sencillas de realizar.
Volviendo al tema de la clienta de pedagogía, en la primera hora del día sábado, mientras jugaba con los carnavaleros, me llega un mensaje de la clienta en que me decía que se deben hacer bastantes cambios en las planificaciones de último momento como cambios de actividades, reducción de objetivos y planteamientos de actividades lúdicas/prácticas que se puedan diseñar sin problemas con recursos reutilizables. Acepte hacerle los cambios, pero serian para mañana.
Paralelamente a los acontecimientos del trabajo, esa semana tocó la actualización de los carnavaleros con el evento mensual que se trata de un concurso de baile de estilo libre cuyos protagonistas aparte de Eiden (el hechicero) son Karu/Garu (los lobitos) y Blade, el androide (eterno naco). Y como cada mes, hago el ritual de la suerte para obtener a los personajes, esta vez lo planifique con mucha emoción al tratarse de los lobitos (le tomé bastante cariño a ese personaje, tanto para mandar a personalizar un peluche, cocinar pensando en ellos como mis hijos, hacerle fanfics, pensar en situaciones menos humillantes para ellos en la novela de los hechiceros de Klein en Ecuador, un manual "delicioso" con el hechicero, tener una imagen suya en un cuadro en mi escritorio y haber nombrado a un gato de Cat&Soup como él).
La skin que le pusieron esta bien linda, mori de ternura. Incluso prepare papipollo para que "comieran". Sin embargo, mala suerte que tuve luego del ritual 100% hecho con la misma fórmula del anterior, fui a gastar mis recursos acumulados con esfuerzo y dedicación del evento de Dioses griegos y las diarias; ¡Y NO VINIERON!.
Me dio rabia, coraje y decepción. No me esperaba que ellos me fallaran, siendo mi favorito número 1 (conste que no esperaba nada del naco de Blade al no haberme salido en dos banners). Me revolque y los maldije en mi cama por la decepción. Aunque en el fondo ya me las olía que el sistema de Pulls no me los dariaaaa, puro S, R y SR. Pero veamos el lado bueno, pude darme cuenta de QUIEN si me prefiere y es nada más ni menos que Quincy y Topper, mi favorito número 2 (los quiero). Sumado al stress del trabajo de las planificaciones y los ensayos, imaginense lo frustrante que fue gastarlo todo y no tener lo que querías. Esa madrugada me dormí tarde por el impacto emocional.
En resumen, estoy agradecida con Dios por la bendición de haber tenido trabajo esta semana y ganado algo para mi futuro. Pese a lo agotador que fue y que termine como una zombie, diría que tuve buena suerte con algunos giros inesperados. Por otro lado, la mala suerte me golpeó en el gacha de este mes... tan feo y tan frustrante que esa papipollo (que no termine de comer) lo bautice: "El papipollo de la traición". Ah, y eso comprueba que en la vida hay altas y bajas. La suerte es cosa Esotérica.
Doy gracias a Dios, a mis padres, a Chaddetheo, al programa de Solteros sin compromiso y a Quincy/Topper por acompañarme siempre en mi vida y ayudarme en lo que más pueden para no "morir" en el intento.



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