Buenas, buenas, estimados lectores y lectoras de Mundo Lira. Espero que se encuentren muy bien.
Tras una semana sin entradas, porque me entró bloqueo creativo; es hora de que traiga algo y como ayer (24 de agosto) fue el dia internacional del lector/a, el tema de hoy se trata de eso mero.
En primera, este dia existe como un homenaje al nacimiento de Jorge Luis Borges, el escritor y poeta argentino, precursor del Boom Latinoamericano. Un escritor que inspiró a generaciones y se convirtió en una figura esencial de nuestra literatura y estudiado en mi época universitaria por sus poemas y por su cuento más famoso: El Aleph.
Desde mi perspectiva distorsionada y curiosa, Borges es el hombre que soñó con bibliotecas infinitas mientras la oscuridad lo rodeaba, con mundos fantásticos y misteriosos anidado en otros mundos. Creó maneras de mirar la realidad desde distintos ángulos y nos recordó que los libros son espejos, laberintos y puertas que esperan ser explorados.
La lectura para Borges no era un pasatiempo menor, una novelería estética o un constructo que define tu vida social, como lo es la lectura en la actualidad. Para este hombre, la leer es un arte de interpretación y goce.
En una ocasión, Borges mencionó que le enorgullece más haber leído que haber escrito, porque, dentro de la lectura encontraba la verdadera creación: la de habitar mundos ajenos y hacerlos propios.
Leer, en su mirada, era una manera de reinventarse, de dialogar con el tiempo y con lo eterno. Esa visión nos recuerda que el impacto de la lectura va más allá de la afición de acumular libros y leer sin asimilar.
Esto no es precisamente una critica para los que coleccionan libros, puesto que, también lo hago y a veces me pongo a leer un rato. El punto es que, el acto de leer nos transforma en co-creadores de lo que otros imaginaron. Digamos que él es la prueba de que si sientes que el mundo no está hecho para ti, crea un mundo propio con acceso libre para que otros lo descubran.
En síntesis:
Primero aprendiz que Maestro. Primero lectores antes que escritores.
Ahora, leer no es exclusivo de grandes tomos de lomo ancho, solapas brillantes o ediciones digitales en Epub o PDF. Va más allá de los grandes nombres y de las obras inmortales. La lectura también está en escritores de plataformas digitales, en cómics, en los periódicos del kiosko más cercano, en los folletos de buses, en los carteles donde artistas dejan frases para el transeúnte, incluso en una receta heredada de la abuela, incluso en las redes sociales encontramos textos que nos incita a la lectura (muchas veces hay páginas que cuentan datos, reseñas y otras cuestiones curiosas muy buenas).
Esa es la esencia del lector cotidiano: descubrir que la lectura no radica únicamente en los libros físicos o digitales, sino en todo lo que nos habla y comparten ese pedacito de su mundo por medio de las palabras.
Por cierto, para los lectores/escritores/artistas que me leen, ¿les regalaron algo ayer? En plan: Flores y libros?
En nuestro caso, nos regalamos poemas. No fue la gran cosa, pero agradecí el gesto de que siempre me apoye en lo que necesito en cuanto a revisión e ideas para escribir. De igual forma él agradeció ser parte de mi mundo creativo. Tan lindo mi becario Chaddetheo.
De ahí no recibí nada físico, ni un libro. Ni para comprarme uno porque no tengo presupuesto, apenas me cayeron 5 dólares en el mes y no fue para redactar una carta...
En fin, espero que les haya gustado la entrada de hoy. ¡Y nos vemos en la próxima!
¡Saludos y buen inicio de semana!
Lira
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